Honorio Lavigne, jefe del Cuartel de Bomberos Voluntarios, informó que las víctimas son Sergio Aniñir, de unos 50 años de edad, y sus hijos Agustín, de 18 y Federico, de 10, quien supuestamente padecía síndrome de Down, todos procedentes de Chubut.
Según comentó Honorio Lavigne, Jefe de Bomberos a los medios locales indicó que el cuerpo del papá de los chicos estaba detrás de la puerta. Tenía entre sus brazos un matafuego, con el que suponen que buscó apagar el fuego que no llegó a accionar, porque se presume que antes de poder hacerlo perdió la conciencia, mientras que las llaves del lugar se hallaban tiradas junto a él. Gran parte de su cuerpo había sido calcinado.
El cuadro tétrico se completó en el baño, donde estaban sus dos hijos ya sin vida. Los encontraron abrazados, tendidos en el piso y plagados de quemaduras.
Lavigne explicó que en el interior del departamento se produjo una “combustión incompleta” que afectó dos camas cuchetas, un televisor y ropas. Sostuvo que como no había ventilación se registró una alta temperatura, además de la intensa humareda, lo cual fue mortal.
Según especulan los técnicos, adentro, tanto él como sus hijos ya habían muerto por asfixia mucho tiempo antes de que el humo se evidenciara en el exterior.
De acuerdo a los primeras pericias realizadas por Bomberos, estaría descartado que el fuego se halla iniciado por una pérdida de gas o una falla en el sistema eléctrico.
Si bien Lavigne aclaró que esos resultados más las autopsias de los cuerpos confirmarán de qué forma se inició el siniestro, una de las hipótesis más firme que manejan es que el hombre mayor pudo haberse quedado dormido con un cigarrillo encendido.
Por todo esto fiscal en Comisaría Favio Corvalán, quien informó que se abrirá una causa judicial para determinar como se produjeron las muertes.
